hace más de un año que no envío ninguna carta al infinito. Por falta de inspiración. Por falta de ganas. Por falta de motivos. Quién sabe, no importa.
Pero he vuelto. No se por cuanto tiempo, ni con qué afectividad, pero estoy aquí de nuevo. Y os dejo un nuevo texto, con la esperanza de que os guste.
Hasta pronto -espero-
Cuestión de actitud
Venzo a duras penas a la pereza y me levanto de la cama.
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Abro el armario, levanto todas las camisetas y cojo la
última. Ésa. La que ni siquiera recordaba cómo había llegado allí.
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Ato fuerte los cordones de mis zapatillas.
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Abro la puerta de casa y comienzo a correr.
No es tan bonito como nos hacen ver las películas.
El frío no ayuda a respirar, no. Cada aspiración raspa. Es
como esnifar hie...
¡Uy!
Maldita señora que se para en seco. Apunto de llevármela por
delante; ¿no puede pensar que puede venir alguien por detrás y puede chocarse
con ella, pudiendo impedirla de por vida?
El viento escupe la lluvia en mi cara. Sigo corriendo. Ya no
se si por motivación, empeño personal, ánimo de superación... o por vergüenza
de volver a los cinco minutos de haber salido. Sigo.
Dejo atrás la cuesta que se antojaba interminable y comienzo
a aumentar el ritmo.
La brisa me sopla gotas de ánimo en la cara. Me ayuda a
continuar, aunque ahora siento que nada puede frenarm...
¡Qué reflejos tengo! ¡Y qué divertido es ir por la calle
esquivando a la gente! Te sientes como en un videojuego.
Curioso el tiempo de Salamanca. Cuando salí juraría que el
mercurio marcaba bajo cero. Pero ahora estoy a gusto. El frío ya no araña mi
garganta.
Me siento como en una película, cuando el protagonista se
levanta a las 5 de la mañana y ve cómo despierta la ciudad mientras la
re-corre, saludando a todos los comerciantes que van abriendo poco a poco sus
negocios.
Me siento libre. Sin preocupaciones. Pienso claramente. Nada
me preocupa salvo dar el siguiente paso.
[ ]
Me levanto de la cama. Hay muchas razones para quedarme
media hora más durmiendo, para no querer levantarme. Hay sólo una para hacerlo.
Pero es la que importa.
Siempre es duro empezar un nuevo día. Pero de tu actitud
depende cómo vas a acabarlo.